Inspirado en el surrealismo y el diseño nórdico, este portamaceta aporta serenidad y una estética “Wabi-sabi” a la decoración del hogar. El relieve de un rostro en estado de calma, con las manos apoyadas en el mentón, transmite una sensación de paz ideal para dormitorios o salas de estar.Su tono blanco arena mate y su textura sutilmente porosa encajan perfectamente en decoraciones naturales y luminosas.Funciona como un excelente iniciador de conversación por su diseño artístico y original.